Más allá del cuerpo físico...
Son cada vez más las personas que se vuelcan a creer en el hecho
de que no vivimos una sola vida, y las teorías orientales
respecto a esta cuestión se están difundiendo cada día más.
En general, desde el punto de vista metafísico, podemos afirmar
que disponemos de un sistema energético humano, en el cual se
observan 4 cuerpos: El cuerpo etérico, (capa más superficial )
que es la que perdura hasta 5 días después que la persona
desencarna, para luego desintegrarse.
El cuerpo Emocional o Astral, el cuerpo Mental, y el cuerpo
Espiritual o Causal.
Estos cuerpos son los que continúan con nosotros de vida en
vida, es decir, es la parte energética que no muere, y que tiene
vida eterna.
De hecho, lo único que se percibe a través de los sentidos,
obviamente es el cuerpo físico, soporte de la materia. Los otros
son los cuerpos sutiles, cuerpos invisibles que pertenecen a
mundos invisibles, en los
cuales continúa la existencia del cuerpo después de la muerte.
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EL Alma
La palabra Alma, proviene del latín, ánima, que quiere decir
soplo, aliento. Esto significa que si no fuese por el alma no
viviríamos.
Platón, definió al alma como el "motor del cuerpo", e introdujo
asimismo la idea de la inmortalidad de la misma, que a partir de
entonces comenzó a estudiarse en profundidad.
Sería Aristóteles, quien posteriormente desarrollaría el
concepto del alma como el "principio de la vida, lo que otorga
vida al cuerpo".
Ahora bien, si tomamos en cuenta estos y otros conceptos que
luego se fueron desarrollando y estudiando, podremos asegurar
sin temor a equivocarnos que el alma es el principio interno de
la vida, la
sustancia esencial que determina que un cuerpo viva,
diferenciándolo de otro que está muerto.
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¿Qué sucede cuando morimos?
El movimiento que realiza el alma para desprenderse del cuerpo
puede producirse de muy diversas maneras. Así la muerte
repentina de una persona relativamente joven, por ejemplo será
distinta a la muerte de un
ser que ha llegado a la vejez con la tranquilidad de haber
cumplido con su deber ya que, en este último caso, la partida
del alma se producirá en forma progresiva y serena.
Cuando un familiar o amigo enferma gravemente, nos preocupamos y
angustiamos. Ante una enfermedad muy dolorosa nos desesperamos y
no sabemos cómo actuar para aliviar los padecimientos del que
sufre.
Sin embargo desde el punto de vista espiritual, todos los
dolores que se haya visto obligado a soportar el enfermo pueden
resultar de mucho valor en la otra existencia, sobre todo si
fueron soportados con valentía y
fortaleza.
Por ello es muy importante el cuidado del ambiente que rodea a
un ser querido enfermo para morir.
Los gritos o lamentos no le harán bien a su alma, dejarían una
impresión penosa sobre la misma. En cambio las oraciones poseen
un efecto muy benéfico.
De cualquier modo mantener la calma y un silencio respetuoso, a
fin de facilitar al alma que se está yendo un examen de su vida
y su pasado, porque al atravesar el portal de la muerte
aparecerán ante ella una
suerte de reminiscencia panorámica de su vida pasada. Los actos
de la existencia que acaba de terminar pasan ante el hombre como
si se tratara de una película.
El ser que está por morir, percibe estas secuencias de su vida
sin emoción alguna, es sólo un observador objetivo y sereno.
Más adelante cuando acceda a otros planos de existencia, tendrá
oportunidad de analizar sus acciones y juzgarlas.
La muerte no duele, la angustia y el dolor que la enfermedad u
otros padecimientos hubiesen podido causar desaparecen cuando el
alma comienza a acercarse a la dimensión superior que la espera.
Este momento se conoce con el nombre de agonía, ya que la muerte
terrestre es el nacimiento astral, es el momento en el que el
lazo entre el cuerpo físico y el espíritu acaba de ser cortado.
Es aquí cuando un conjunto de seres inmateriales acompañan al
alma en su partida.
Los parientes espirituales aguardan en el mundo astral para
recibir al alma que a ellos regresa después de su tránsito sobre
la tierra y lo hacen de la misma manera que los padres reciben
al niño que acaba de
nacer.
Para ellos, un nuevo ser ha nacido en el mundo "astral".
Según la tradición iniciática, el espíritu al menos durante tres
de nuestros días terrestres, acompañado por su ángel de la
guarda, puede visitar aquellos puntos de la Tierra que desee
ver.
También si así lo desea puede aparecerse a los seres queridos en
sueños, o directamente, lo que llamaríamos vulgarmente un
"fantasma".
Después de la muerte, el hombre cambia de estado, y el tiempo y
el espacio desaparecen en el plano astral, y ya no es posible
reconocerlos a la manera del plano físico.
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ESTUDIO DE VIDAS PASADAS SIN REGRESIÓN
Todos tenemos un alma inmortal.
Estamos en un cuerpo que es como nuestro ropaje, durante un
tiempo, pero nuestra esencia no es esa cáscara, es mucho más
profunda.
Gran cantidad de lo que nos ocurre en la vida actual proviene en
gran medida de acontecimientos ocurridos en vidas anteriores.
Durante cada nueva existencia vamos realizando diversos
aprendizajes, siendo prácticamente inconscientes de ello, y
mediante las cuales vamos evolucionando como seres humanos.
¿Qué son las vidas pasadas? Tal vez, sería más exacto hablar de
vidas paralelas, si tomamos en cuenta que el tiempo es tan
ilusorio como todo lo que llamamos "realidad", y además es
relativo y está condicionado a
la noción de espacio, como demostró Einstein.
No obstante el fenómeno de "recordar" o "revivir" situaciones
que han ocurrido en otras coordenadas espacio-temporales es algo
más común de lo que podría parecernos. Nuestra alma, guarda los
recuerdos, de aquello que debemos volver a repetir en esta vida,
con quienes debemos reencontrarnos y todo lo que pasará en esta
existencia actual que nos permitirá avanzar en nuestra evolución
espiritual.
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Pero…¿Por qué reencarnamos?
Hay muchas lecciones para aprender acerca del amor, la paz
interior, la compasión, el perdón... Por ello reencarnamos una y
otra vez.
Una lección puede llevar una o más vidas, depende de nosotros y
las circunstancias. Siempre hay tiempo para ello. También
existen personas que simplemente eligen volver para ayudar a
otra gente como misión en su vida, habitualmente esto ocurre con
almas más evolucionadas.
¿Cómo puede ayudarnos el conocer nuestras vidas anteriores en
nuestra vida actual?
Mucha gente sólo al re-conocerse en alguna de sus vidas
anteriores, alivian síntomas, generalmente fobias, ansiedades,
relaciones conflictivas con determinadas personas e incluso
dolores corporales que no mejoran con tratamientos cotidianos.
El conocer vidas pasadas, por el método que fuere, permite
resolver karmas, al mismo tiempo es posible borrar rastros y
cortar energéticamente con situaciones que no nos permiten
avanzar.
A través de este Estudio podrás saber qué actividad tuviste en
las encarnaciones pasadas, en qué países y años has vivido, si
fuiste hombre o mujer, tu personalidad, etc.
Es
un estudio muy simple, y nada convencional, ya que no lo hago a
través de una regresión.
Al
hablar de un estudio no convencional me refiero a que lo realizo
a través de la videncia que obtengo por medio de algunos datos
muy simples que pido al consultante, quien puede estar presente
o no, ya que, en
general, este estudio lo hago a distancia.
Luego de obtenidos los resultados de este estudio, cotejando tal
vez vivencias que la persona haya tenido a propósito de sus
vidas anteriores, con un resultado de 3 a 5 vidas
aproximadamente que son las que estarían influyendo en esta vida
actual del consultante, tratamos de mejorar tu energía para
aceptar e incluir las vivencias de estas vidas pasadas,
realizando el tratamiento de memoria celular de Reiki, y
complementándolo con visualización creativa.
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¿Quién has sido en una de tus tantas Vidas Anteriores?
¿Por qué hay personas con alteraciones físicas que las limitan?
¿Por qué nace un niño con un defecto congénito o hereditario?
¿Es una decisión arbitraria del Creador? ¿Acaso es un castigo
adelantado por una falta que todavía no cometió? ¿Es el pago de
una deuda contraída en una vida anterior?
Los motivos pueden ser tantos y variados como el número de almas
que habitan este planeta. Cada una de ellas tiene su historia y
sus razones; sin embargo, hay una premisa básica que se cumple
en todos los casos.
Aunque no podamos verlo, la causa de la limitación no está en el
plano físico.
Lo que vemos o lo que experimentamos, la alteración o la
discapacidad física, es el efecto de una causa anterior.
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